Los fabricantes de todo el mundo enfrentan una serie de desafíos comunes: costos laborales crecientes, calidad de soldadura inconsistente, producción ineficiente y la necesidad de adaptarse a las demandas industriales en constante cambio. Para las empresas de los sectores de hardware, automoción, nuevas energías y médico, estos puntos débiles pueden obstaculizar el crecimiento y la mejora.